Dignifican espacios educativos mediante la rehabilitación de mobiliario
- Estudiantes de Prepa UDEM entregaron un lote de bancos totalmente remozados a la escuela primaria León Guzmán, en Escobedo, dentro del programa Acciones Solidarias, en colaboración con la directiva del plantel educativo y la asociación Ámate Escobedo
La carencia de infraestructura adecuada en sectores vulnerables de Escobedo motivó una movilización estudiantil de las Prepas de la Universidad de Monterrey, que logró transformar el ambiente de aprendizaje para decenas de infantes, mediante la rehabilitación integral de su mobiliario escolar.
La actividad se desarrolló el pasado sábado 7 de marzo en las instalaciones de la escuela primaria León Guzmán, donde la comunidad educativa de la UDEM y de la propia escuela primaria se reunió para celebrar una Feria Estudiantil que impulsó la mejora del plantel.
En el marco del programa Acciones Solidarias de esta casa de estudios, alumnos de bachillerato entregaron un lote de bancos totalmente remozados para un salón de clases, sumando así cuatro aulas beneficiadas gracias a la colaboración con la asociación Ámate Escobedo.
La jornada superó la meta material al convertirse en un espacio de convivencia donde se impartieron talleres de matemáticas, ciencias, manualidades y dibujo, además de organizar competencias de atletismo, futbol, baile y diversas presentaciones de canto.
Ricardo Orta, coordinador de Acciones Solidarias, explicó que los jóvenes participan en dos vertientes de servicio comunitario, denominadas Compromiso Comunitario y Creatividad, Actividad y Servicio (CAS), las cuales buscan integrar al estudiante con su entorno social.
Estos dos programas implican para el muchacho el servicio a la comunidad; los muchachos se organizan de distintas maneras para acercarse, aprender, integrarse y servir en otros lugares”, puntualizó el directivo sobre la metodología.
El coordinador detalló que este modelo de formación nace directamente de los estándares del Bachillerato Internacional, adaptándose según el Programa de Orientación Profesional o programa del Diploma que los alumnos estén cursando actualmente en su formación académica.
“En el programa de Compromiso Comunitario tenemos un aproximado de 550 alumnos y en el de CAS participan alrededor de 100, lo cual da un total de 650 o 660 estudiantes involucrados”, precisó Orta sobre el alcance.
Orta señaló que su labor consiste en establecer vínculos estratégicos con organizaciones civiles, destacando que el contacto con Ámate Escobedo permitió identificar las carencias más apremiantes de la primaria León Guzmán, especialmente en el estado del mobiliario.
“Amate Escobedo encuentra las necesidades urgentes que son materiales, como pintura en salones, ventanas y especialmente bancos, pues los niños utilizan asientos que están en muy malas condiciones”, relató el coordinador.
El profesor de la UDEM recordó que la relación con la escuela primaria no es reciente, pues desde hace casi dos años han trabajado de forma constante para dignificar los espacios donde los niños reciben su educación básica.
“A partir de otoño y en lo que vamos de primavera, volvimos a vincularnos con un grupo de 51 muchachos de los dos programas, para ver cómo podríamos ayudar a la comunidad”, explicó.
El docente indicó que la iniciativa no solo se limitó a la entrega de mobiliario, sino que incluyó labores de mantenimiento físico en la infraestructura del plantel, como la rehabilitación de protecciones metálicas que presentaban un avanzado estado de deterioro.
“Las necesidades que surgieron fue que tienen unos barandales muy viejos y oxidados; la primera intención fue pintarlos y la segunda, renovar bancos, porque los niños se sientan en bancos en mal estado”, afirmó.
Orta destacó el esfuerzo financiero de los alumnos, quienes realizaron actividades económicas de diversos tipos para recaudar fondos, logrando aportar una cantidad significativa que se sumó a los donativos de la asociación aliada para concretar las mejoras.
“Se entregó una cantidad de 15 mil pesos y los bancos se renovaron en unos 22 mil o 23 mil pesos aproximadamente; así renovamos los bancos de un salón”, detalló.
Según el coordinador, el contacto con estas realidades permite que los jóvenes valoren sus propias oportunidades educativas y desarrollen una sensibilidad especial al notar las carencias extremas que enfrentan otros estudiantes de su misma ciudad.
“Cuando vieron el salón con los nuevos bancos y la pintura, ellos (estudiantes de Prepa) se dieron cuenta de que son capaces de transformar la realidad; ese es el objetivo del trabajo social”, concluyó Orta.



